jueves, 22 de julio de 2021

EN PUENTE CULTURAL :

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YO LEO EL DIARIO TROME

En estos tiempos no es indispensable comprar un Diario para poder enterarse de las noticias, pues de ellas nos enteramos a través de la radio, la televisión o también por nuestro celular. Por ello rara vez compraba antes un diario, excepto los domingos, para buscar entretenimiento con los suplementos respectivos. Ahora compro Trome todos los días por 2 razones importantes:

En el mes de marzo, fui a cortarme el cabello donde mi peluquero a quien acudo durante más de 40 años, y tuve la mala o tal vez la buena suerte de encontrar a 5 personas haciendo la cola respectiva. Respetuoso del orden de llegada me senté a esperar y tomé automáticamente un diario. Era Trome, y de mala gana comencé a revisarlo. Veo los titulares con noticias estresantes propio de casi todos los diarios y luego voy a la página final. Veo la foto de una “malcriada”, como lo titula el diario. Mis pupilas se dilataron por un momento viendo a la malcriada del día; pero al costado veo un artículo escrito por El Búho con el título: “Blanca Varela y su gloriosa poesía”. Me pareció excelente el relato, y de paso conocí por vez primera a esta poetisa peruana: … Me enorgullezco de haber escrito sobre ella – dice el Búho – no solo porque la admiro como poeta, sino como una de las personalidades femeninas más importantes del Perú moderno. Sin embargo, pese a que su obra ha sido prolongada y elogiada por premios Nobel de la talla del mexicano Octavio Paz y nuestro Mario Vargas Llosa, pienso que todavía su figura no es reconocida como debería ser en nuestro país

Nunca antes había leído al Búho; su estilo sencillo, pulcro y atractivo me impresionó de inmediato; tanto que volví a leer nuevamente su artículo mientras esperaba mi turno y no me interesaba seguir esperando mientras repasaba mi descubrimiento.

Su primer libro – continúa el Búho – “Ese puerto existe” (1959), es considerado de culto. La leyenda cuenta que lo escribió de un tirón cuando vivía en París con su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo. Nadie imaginaba que, entre los días de bohemia juvenil de los artistas latinoamericanos como Fernando, Octavio Paz o Vargas Llosa, la esposa del pintor escribía un libro de poesía. No se lo contó a nadie: ‘¡Pero ese puerto existe, Octavio!, le dijo al mexicano quien, con la genialidad que lo caracterizaba, le respondió: ‘¡¡Allí está, Blanca!! Ese es el título: Ese puerto existe’. ‘En esta costa soy el que despierta/ entre el follaje de alas pardas,/ el que ocupa esa rama vacía,/ el que quiere ver la noche./ Aquí en la costa tengo raíces, manos imperfectas,/ un lecho ardiente en donde lloro a solas’. (Puerto Supe). 

Me encantó el artículo, tanto así que al día siguiente mientras me trasladaba a mi centro de trabajo buscaba impaciente un canillita para comprar Trome y buscar nuevamente otro artículo de El Búho; de esta manera lo fui conociendo y admirando más. A medio año me sorprendo aún más con la entrevista a un catedrático de la PUCP, quien recomendaba a los estudiantes de dicha casa de estudios que si quieren tener buena ortografía lean al Búho. Efectivamente sus artículos son limpios de errores ortográficos. Su cultura es amplia siendo además prolífico, inagotable. Creo es el único que publica sus artículos todos los días incluyendo sábados y domingos. Realmente admirable.

La segunda razón por la que no dejo de comprar y leer Trome, es que en la página 2 se publica una sección de humor, y uno de los humoristas es Karry, a quien lo considero un genio de la caricatura y el humor; ganador de muchos premios internacionales que los podrán comprobar ingresando a su página web: http://karry-premios.blogspot.pe/

Karry es un caricaturista profesional en Cartooning for peace, El Otorongo, The Cartoon Movement. Es un peruano inteligente que nos sorprende cada día con sus fabulosas caricaturas haciendo que esbocemos una sonrisa en medio de todas las noticias trágicas que ocurren en nuestro país. Sus creaciones humorísticas son un antiestrés. Siento además mucho orgullo por Karry porque luego descubrí que lo conocía desde su adolescencia. Karry, el famoso Karry, fue mi alumno en el colegio Nacional de Varones Lima, «Qué emoción». Suficientes razones entonces para ser un lector incondicional del Diario Trome.

Lean al Búho y diviértanse con Karry, Se los recomiendo.

Esta entrada fue publicada en Editorial por Profesor Edgar Castillo. Guarda el enlace permanente.

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